El proceso vital de cualquier ser vivo, lleva implícito su final biótico y destrucción, descomponiéndose en elementos químicos esenciales que volverán al ciclo vital. También por supuesto, el ser humano: “del polvo eres y al polvo volverás” Génesis 3:19
Este proceso natural, se puede ver alterado por multitud de acciones, unas veces humanas y otras naturales. De hecho, el diagnostico de la muerte, considerado tradicionalmente fácil, merece hoy en día, un especial cuidado por parte de los profesionales médicos, debido a la nueva era de trasplantes y sistemas de reanimación y resucitación artificial. Un tema de especial cuidado en medicina legal forense.
Ésta, plantea la definición clásica de muerte como el cese de funciones vitales, incluyendo el cese del equilibrio biológico, químico y físico que supone la vida, quedando el cuerpo a merced del medio ambiente.
Así pues, al llegar la muerte, se establecerán unos fenómenos cadavéricos que vamos a desarrollar:
1. Deshidratación cadavérica
2. Enfriamiento
3. Formación de livideces cadavéricas
4. Rigidez






